
La madera es un material excelente desde el punto de vista funcional, medioambiental y estético. Es renovable, en determinadas aplicaciones se puede reutilizar y reciclar, y en otras es biodegradable, empleándose en distintas formas para fabricar una extensa gama de productos o como fuente de energía.
La madera representa una parte importante del negocio en el comercio minorista. La madera y las fibras de madera entran en la composición de muchos de los productos que comercializa (por ejemplo muebles, materiales para bricolaje y construcción, papelería, libros, accesorios de cocina, papel higiénico, pañuelos desechables, etc.), en el envasado de productos (envases primarios, como cartones de bebidas, o bien envases secundarios y de transporte, como embalajes de cartón), materiales de comunicación (como folletos y catálogos) y otros impresos.
A pesar de las ventajas medioambientales antes indicadas, para determinar si un producto de madera es sostenible conviene considerar...